15 jul 2005

Supernova

Los planos se entrecortan,
y de golpe, inmersa en un maremagnum de emociones,
caigo hacia el abismo del mar,
para humedecerme en mil nostalgias.
Llorar.
LLorar como la lluvia al río, como dios desde el firmamento.
Seguir precipitándome sobre mis fantasmas, que ya parecen tan reales,
tan humanos, tan presentes.
Vívidos son los ecos, los aullidos en mis oidos.
Aquellos vacíos que supiste dejar.
Las pesadillas en mundos oníricos que vuelven a cazarme
mi anima perturbada por las nubes en el estomago,
mi pasado enterrado que sale por las noches a atormentarme.
La presión en mi sien.
La sangre galopando por mis venas,
el torrente de emociones que se agolpan en mi boca,
y aprisionan mi voz, que no logra huir de la cácerel del cuerpo.
El suspiro que expira,
el beso que muere.
la caricia perdida.

El último estertor, entre tanto azul.
trepo hacia el infierno, pues el cielo me ha expulsado de su guarida.
Y camino entre mil caras de ojos ciegos, que se ríen de mi pesado andar.
Apoyo mi mano en un espejo que muestra infinitas expresiones de lo que quise ser y no supe como.
Y me fundo en el cristal como si atravesase una cascada de mercurio.
Mis ojos se vuelven dentro de sus órbitas y descubro el carmesí de mi vitalidad.
Y el frío invierno nunca fue tan mio.
Nunca poseí aquello que vi detras.
Aquellas manos que se alzaban por sobre el niño que fui,
y mecían la cuna en las olas del tiempo.
Aquel sentimiento de suavidad y refugio,
ese calor en tu alma.
Y vuelvo,
y me arrojo al cristal.
pero ya es tan duro como el marmol, y tan gelido como el mal.
Y quiebro mi sanidad en chorros de sangre que emanan a borbotones,
y ya mi vida se escucrre bajo el cristal.
Un rayo quiebra la calma, y me pierdo en el oscuro bosque.
Y todo comienza a quemarse,
las hojas caen, los recuerdos se incineran.
todo se pierda en mi mente, mientras la vida se va a acabando.
el requiem suena y se que no estoy soñando.
dios, libérame de esta agonía!
Y como lograr arrancarme toda la humanidad, todo aquello que tanto se esforzaron por enseñarme y arraigar a mi carne?
como olvidarme de mi propio ego?
la guitarra suena tristemente,
mientras sigo caminando por el sendero de raices quemadas hundidas y salidas a la luz crepuscular del acabar.

Resbalarme como las gotoas de rocío en este amanecer,
cuando ya todas las luces se han apagado y fundido,
cuando el mundo finalizo su ciclo,
cuando solo queda una Supernova a punto de estallar en mi pecho,
en el medio de la galaxi.
Eclosionando.